Verdades varias

La vida está llena de pequeñas alegrías; el arte consiste en saber distinguirlas.
Li Tai Po, poeta chino







2 Aug 2010

Okay, NO!

Si luego de leer esto llegan a la conclusión de que me pasan las cosas más bizarras, están en lo correcto.



Ayer estaba en la esquina de Arenales y Avenida Coronel Díaz esperando a una amiga. Fumando y tratando de convencer a mi mente y mi cuerpo de que no hacía tanto frío, miraba de izquierda a derecha y de derecha a izquierda tratando de localizar a la señorita F. En un momento se me acerca un flaco y me pide fuego; le doy mi encendedor, prende su cigarrillo... y empieza a (intenta) conversar conmigo: que cómo me llamo, que cuántos años tengo, que aparento menos de 20, que soy muy linda (booooring), que dónde vivo y etcétera, etcétera.
De él puedo decir que se llama Francisco, tiene 21 años y vive en Palermo, no más que eso. Convengamos que me descolocó mucho que un perfecto extraño se acercara a pedirme fuego e inmediatamente después empezara a chamuyarme como si estuviéramos en un boliche. Cuando me preguntó si me parecía lindo tuve que hacer un gran esfuerzo para no estallar de la risa; entre sonrisitas híper nerviosas le contesté "sí, sos lindo", lo más seca y cortante posible.
En un rapto de incontinencia me invitó a sentarme en un banco, "para charlar tranquilos mientras esperamos a nuestros amigos". Accedí (¿por qué, sos idiota Amélie?). Siguió dándole a la labia, pensando que me tenía ganada. Se acercó más a mí -en este punto, mi incomodidad se traducía en la expresión de mi cara: WTF?!-, posó su mano izquierda sobre mi hombro derecho en un intento de abrazo y me dijo: "vos te pensás que yo te estoy chamuyando mal, pero no es así, ¿te lo puedo demostrar?". "Nooo, error": dos palabras por respuesta, mi cara desencajada por completo.
¿Qué pasó luego? Se levantó y se fue, poniendo como excusa que iba a entrar al Shopping a buscar a su amigo. Espero que haya aprendido que no sirve encarar a extrañas en la vía pública.

1 comment:

AntOch said...

Viste cuando decis... Veeeeeeeee!
Qué raro!
Hay cada uno allá afuera!